LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

martes, 11 de marzo de 2014

MI CARTA A LA VIDA Carmen Passano

Siempre nos rodearon fantasmas, o casi siempre, pero hoy esos fantasmas parecen haber sido barridos por el viento, porque abrimos las ventanas de par en par, para que salgan los que pudieron quedarse.Al final comprendimos que sacudirnos lo que no nos deja ser libres era lo inteligente, lastima que uno lo comprende demasiado tarde.

Esto querido amigo, es solamente el comienzo de esta carta a la vida.>br>
Amo las pequeñas cosas que son mis recuerdos, hasta unas piedras escondidas entre mis plantas, pero comprendo que a los únicos que hay que amar son a las personas, aunque las cosas a veces producen menos tristezas. Por eso ya que soy una devoradora de libros, comprendo que los libros aparte de ser un entretenimiento, para mi una fuente de cultura de conocimientos, de evasión y de imaginación, son especialmente el mundo de las palabras que se leen entre líneas, con una sensibilidad y sentimientos propios del autor o autora, y eso es lo que me atrae, lo verdadero es conocer al escritor, su vida su historia donde nació, donde vivió sus seres queridos, sus amigos, en fin conocer al ser humano que es o fue. Porque solo así se comprende lo que escribe, sea real o imaginario.

Siempre es tan difícil vivir, que uno se refugia en la fe en algo o alguien. La soledad es terrible cuando no la acompaña una fe interior en uno mismo, y no siempre se tiene la música.

Carmen Passano

6 comentarios:

  1. Siempre nos rodean los fantasmas porque siendo productos de nuestra imaginación, de ellos nos nutrimos. Nuestras ilusiones son fantasmas como también todo aquello que deseamos en la oscuridad de los sueños. Lo único real, es el momento en que vivimos , y ya ves, este instante ya forma parte del pasado, ya es historia para recordarla o no. Que efímera es la vida, hay veces que nos sentimos como marionetas incapaces de cambiar absolutamente nada. Pero ahí está la Fe, el arma prodigiosa que nos promete la luz en cada recodo donde la bruma y la confusión nos hace enflaquecer. Hay que vivir con la arrogancia de que estamos aquí y que somos lo que somos para lo que venga, para lo que sea.
    Te quiero mucho
    Marco Antonio

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Ahora sí respondo, los fantasmas siempre están carmen querida, son parte de nosotros y por qué no serlo, dice muy bien que hay que amar al se humano quizás solamente, conociéndote creo haberte llegado a conocer, vos querés , como bien decís hasta esa piedra en la maceta o a esa plantita que va creciendo o un gatito o un perrito o cualquier ser con vida. Porque amiga mía muchas veces ese "humano" no lo es tanto y trae muchos dolores.
    El amor es inmenso y se puede dar a muchas cosas aunque inanimadas. La lectura te enriquece te nutre y te acompaña. Te quiero mucho muy bueno lo escrito besos aunque nos vemos seguidito.

    ResponderEliminar
  4. El carino es reciproco, lo sabemos, los que amamos las tetras y las compartimos de alguna manera, ya somos hermanos en nuestros suenos. Gracias por ser y estar,ahi siempre en los comentarios que nos hacen sonreir del gusto de ser amigos.
    Carmen

    ResponderEliminar
  5. El cariño es como una semilla que se esparce y crece con los actos de buena voluntad, florece con pétalos de amor que fomenta nuestra actitud desprendida, caritativa, constante y desinteresada. El cariño es nuestro transporte para que este viaje no sea tedio ni incómodo. Querer a quien comparte tu entorno y al que conoces en la distancia es una satisfacción de las grandes. Yo soy mejor persona porque los tengo a ustedes.

    Marco Antonio

    ResponderEliminar
  6. Lo que decís es cierto, Carmen. Por eso creo que, en cuanto percibimos que un fantasma se instala en nuestras vidas, hay que obrar de inmediato para echarlo a volar. El amor a "las cosas" no es más que el amor al prójimo que se proyecta en determinados objetos: esa piedra seguramente se conecta con alguna experiencia tuya que te resulta cara a tus sentimientos: un viaje, un encuentro. Los libros, como bien decís, son una conexión con el mundo de la que nos llegan conocimientos, emociones, etc. La soledad... deja de serlo conque tengamos un "próximo" a quien abrazar. Siempre digo, mejor dicho, últimamente digo, que no se está solo mientras se tenga alguien a quien abrazar y en quien podamos confiar. Lo demás... es lo de menos. Gracias por tu carta, Carmen. Es de las que hacen reflexiones sobre las cosas "grossas" de la vida. Abrazo.

    ResponderEliminar