
Este camino que llevo bajo el pie
me ha enseñado a fuerza de ignorancias
que la vida va endureciendo el alma
con el roce del tiempo y la esperanza.
Al encuentro de piedra, el sentimiento duro
se alarga cuando en las sombras del sendero
se pierde el sombrero y la sonrisa.
Estos pasos inciertos lo son todo,
como el que alarga el brazo buscando el sin sentido
sabiéndose vacío y encuentra entre sus dedos
las huellas del otoño y los copos de un invierno
sin voz de primavera.
Este camino que llevo bajo el pie
dejó de ser sendero en las hojas del tiempo
cuando robó tus besos y se llevo tu voz
y quedó sin pasaje la luz de tu presencia.
Marco Antonio