LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

viernes, 27 de abril de 2012

CARTAS A LA VIDA LVIII

¿TU QUÉ PIENSAS?

Siempre has sospechado que eres el protagonista pero nunca te atreviste a cuestionar la razón del por qué. Ahora que eres mayor, aún no te has enterado. Hace algún tiempo te abandonó la inocencia para ser suplantada por la realidad que te persigue pero que nunca se vincula y aunque por dentro no dudas de que existe un propósito, un no sé qué manipulador, aún no has podido acumular el suficiente valor para confrontar la razón del por qué.

Desde que naciste llevas todas esas instrucciones subscritas al genoma mejor conocido como ADN que corre por toda tu fibra y no lo cuestionas ni te revelas, aunque intuyes que algún día el proceso se volverá contra ti y comenzará a destruir tus más nobles cualidades y el instinto de supervivencia. ¿No es este paradigma lo suficiente angustioso como para causarnos una psicosis?

Sé que alguna vez te ha pasado por la mente la posibilidad de que cuando el proceso evolucionario termine, también pudiese concluir todo lo demás. ¿Quién dice que cuando dejas de ser parte de la realidad no pasas a ser parte de la nada? Esta hipótesis se acerca peligrosamente al borde de la demencia. ¿Pero es en realidad cuestionable esta insinuación? Habrá quizás, un proceso cuya ósmosis nos mantiene en equilibrio, a veces situándonos en la dimensión de la cordura, otras en los parámetros de la demencia.

Hay que ser sumamente cauteloso cuando se deambula por estos parajes, la espiritualidad y los conceptos teológicos son totalmente incompatibles con las teorías del genoma humano y su función evolucionaria. Una persigue implacablemente el proceso detrás de los mecanismos biológicos del ser humano, la otra es una especie de fenómeno natural que no necesita ayuda. Sólo requiere un minúsculo e indefinible destello interior al que llamamos Fe. Si tu existencia gravita alrededor de ese milagro, entonces no tendrás la necesidad de preocuparte a donde vas cuando todo esto termine.

Marco Antonio

miércoles, 11 de abril de 2012

CARTA A LA VIDA LVII

CUANDO ME LLAMEN


Cuando la sienta ciñendo mi cintura
sabré que es tiempo. Despediré al gato,
escribiré una carta para que no me olviden
y guardaré los recuerdos en la bolsa del viaje.


No dejaré mucho amor en la almohada.
Sin el eco de las palabras dulces
que revuelan desbordadas en las sábanas
el rastro será nulo, no creo en los fantasmas.


Si me permite llevar de tu presencia,
tengo la orla de besos que colgaste de mi vida,
el hormigueo de tus caricias en mi espalda
y saber que estás donde me lleven.


No podré ir muy lejos, si en ti vivo,
ni muy cerca para eclipsar tu mente.
Somos ya leyenda en este espacio
y en todo lo demás, seremos siempre.


Marco Antonio

viernes, 30 de marzo de 2012

CARTA A LA VIDA LVI

NO ESTÁS SOLA

Necesitas saber que no estás sola.
El secreto se guarda en esas teclas
para que el vínculo lo descifren nuestros ojos.
Compartimos el retorcido hilo de esta vida
teñida de alegría, soledad y miedo,
colgando a veces en precarias condiciones.
Mas otras, con el férreo puño encerrando
la ilusión vestida en el azul de un nuevo amor
y la fe tendida al pie de los puntales.
No estás sola y nunca lo estarás
porque juntos viajamos por este mundo
creado por nuestras convicciones,
armados de palabras, las nuestras,
esas que acarician cuando la piel reclama
un soplo ya cuajado que resucite el alma,
la mía o la tuya para continuar el rumbo,
para hacernos más fuerte, para que el verbo
siga su marcha. No estás sola.


Marco Antonio

jueves, 22 de marzo de 2012

CARTA A LA VIDA LV

Pensar en ti revuelve los fluidos y la sonrisa florece sin premeditación. Es que saberte parte de la vida y entre los míos me hace sentir especial. Tus palabras siempre van vestidas de domingo, que por naturaleza sospecho debe ser el color de la amistad.

El cómo y el por qué habitualmente encuentran la oportunidad para leer estos argumentos que dirigimos al tiempo y a la vida, un misterio que no logro reconciliar. Debe existir algún caleidoscopio demencial en nuestro cerebro que refleja esta tendencia a cuestionar las circunstancias.

Sobrellevamos el drama de las fatalidades, pero no las aceptamos del todo. Más de una vez, nos hemos mojado de infelicidad y en ocasiones llegamos a extremos emocionales cuando la depresión nos hace acurrucar el alma. Pero me pregunto si alguien recuerda haber perdido la personalidad o la pasión por lo que nos identifica como parte de este laberinto. He aquí nuestro antídoto contra todas las situaciones negativas, sean estas tragedias o calamidades productos fortuitos de nuestra inexperiencia.

Sin dudas somos una fortaleza inexpugnable si así lo queremos considerar. Si reflexionas, a todas las horas del reloj nos enfrentamos cara a cara con un entorno, a veces dulce, a veces hostil; pero nunca nos han faltado las palabras para expresar nuestras inquietudes.


Marco Antonio

jueves, 1 de marzo de 2012

CARTA A LA VIDA LIV

CAMINAR EN EL SILENCIO


Puedo caminar en el silencio sin interrumpir este dialogo que llevo con la vida. Es verdad que no siempre encuentro el momento adecuado ni la claridad necesaria para que mis argumentos se manifiesten con solidez, pero la vida de antemano me da todas las respuestas y no es un secreto que caminar mis silencios es una manera aceptable para aliviar las frustraciones. Intento cuestionar todo lo que no encaja y adjudicarme como mías las victorias de aquellas situaciones que se resuelven.

Alguna vez quién no se ha preguntado: ¿por qué me escogieron a mí? Hay otros que van por la vida pero al parecer no la sufren, no en la misma magnitud con que la gran parte de la humanidad va marcando su paso. Me respondo a mí mismo que este es un mundo de supervivientes y que la propia naturaleza del ser humano pacta las diferencias. Algunos pocos lo llevan en la genética, para otros es pura determinación, el resto de nosotros carecemos de los ingredientes necesarios para sobrellevar las tormentas con la fortaleza de aquellos destinados a triunfar y terminamos preguntándonos: ¿por qué nosotros?

Si en verdad esas diferencias existen, entonces: ¿Cuál es la necesidad de aquellos que carecen de la materia prima para sobrevivir con dignidad, tener que hacerlo en tan desproporcionadas magnitudes para luego convertirse en plagas de hambre y vicisitudes?

Termino sacudiendo mi cabeza para despejar el silencio y las visiones. Respiro profundamente intentando atrapar en mi interior algún vestigio cósmico de aquellos que respiran el mismo oxígeno pero que nunca necesitan hacerse las preguntas que yo me hago. Continúo mi trayectoria con la esperanza de que mientras haya vida, la idea de satisfacer el ego y sus idiosincrasias es la energía que alimenta mi obstinación.


Marco Antonio

sábado, 11 de febrero de 2012

CARTA A LA VIDA LIII

Tocar las cosas viejas es como emprender un viaje al pasado, se te inunda el presente de acuarelas que cuelgan en tu memoria como obras de arte que formaron parte de tu vida. A veces al tocarlas, sonreímos, otras lloramos.
Todos guardamos como reliquias algo personal de aquellos que quisimos y queremos. En mi caja de zapatos escondo las cosas personales de mi madre. Casi nunca me atrevo a abrirla, pero cuando lo hago, se desprende una estela de su perfume que mesmeriza y mi visión se nubla.
Nunca sé en qué momento ocurre la transición al pasado, es como si una máquina del tiempo me estuviese esperando dentro de la caja de zapatos para llevarme a dar un paseo por el caleidoscopio de estampas fragmentadas que dibujan mi vida junto a ella.
Con gran esfuerzo cierro la tapa, pero no sin antes sentir la caricia tibia de una mano tersa que sin decir nada, lo dice todo.

Marco Antonio

martes, 31 de enero de 2012

CARTA A LA VIDA LII

LA ALEGRÍA DE VIVIR

Me pregunto si esta mañana cuando te miraste en el espejo descubriste en tus ojos la alegría de vivir. Me pregunto si al seguir la línea de tus labios ya sabías de antemano que te estaba esperando esa tendencia a sonreírte a ti misma cuando recuerdas las experiencias que reverdecen en tu corazón.

Es maravilloso sentirse feliz ante el espejo y soñar que el resto de tu vida pudiese ser así, como el reflejo de un camino que comienza y termina con tu determinación de ser tal como eres sin mover un árbol o una piedra del paisaje. No siempre contemplamos el reflejo de nuestras pupilas en ese espejo para celebrar el acontecimiento de que somos parte de un mundo feliz, porque sabemos que no es la realidad.

Me pregunto cómo, desde este infinitésimo rincón que cada uno de nosotros ocupamos, podríamos de alguna manera alterar las consecuencias del inexorable paso del tiempo. Cómo se desvía el curso de un río que por su naturaleza se pierde en el mar para conseguir que su cauce reviva la tierra árida, el árbol seco, la esperanza perdida o el reflejo de un rostro triste en un espejo roto.

Qué milagro se necesita para alimentar a los que sin pedir que les trajeran al mundo, se mueren de hambre sin saber por qué. Quién será el primer valiente que se despoje de su arma con la esperanza de que su acto inspire a otro y a otro más. Cuál será el primer país que descubra la fórmula para erradicar la terrible enfermedad de la codicia y la insensibilidad. Qué tenemos que hacer para volver a mirarnos en el espejo y ver reflejados en nuestros rostros vestigios de esa felicidad que resurge de la esperanza. Cómo curar la apatía y remendar la confianza de un mundo cuya indiferencia es muda a la promesa.

Quizás si cambiáramos de espejo y sólo permitiéramos el reflejo de los sueños y las ilusiones, entonces volveríamos a sentir un sentimiento espontáneo. Algo así como la alegría de vivir.

Marco Antonio