LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

miércoles, 18 de diciembre de 2013

FELICES PASCUAS

Quisiera haber contado los pasos que dimos este año para llegar aquí .
Otro año se nos escapa y no estamos tan seguros de si todas las experiencias, buenas y no tan buenas fueron reales o parte de un sueño.
Pero aquí estamos,al amanacer de un nuevo año, mejor preparados para no perder la pista de nuestras pisadas y con la consciencia alerta, despierta a un mundo que al parecer está languideciendo.
Piensa, mientras cuentas esos pasos. ¿Qué pequeña hebra puedes hilvanar para hacer la vida de otro ser más llevadera, más feliz?
Inténtalo y descubrirás una nueva emoción; crecerás con ella.
Inténtalo antes de que se te agoten los pasos.

FELICES PASCUAS Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO

Marco y Marga

jueves, 12 de diciembre de 2013

EL TIEMPO ARRASTRA CON TODO ...

Extraña es la única manera de explicar esta sensación que transmite el lápiz sobre la suave textura del papel carta esperando una decisión. Lo contemplo aprisionado entre mis dedos con la afilada punta del grafito reposando en un punto indefinido.

Esta pausa produce en mi subconsciente una transición en el tiempo que me transporta a otra época. Entonces, aún recuerdo, expresábamos nuestras ideas y sentimientos de esta única manera, utilizando papel y lápiz o una pluma. Era una emocionante sensación ver aparecer los inequívocos rasgos de las letras trazadas con un lápiz o en tinta al pulso de la pluma.

Aquellos que conocían la manera de escribir del redactor podían llevarse la impresión de su aparente estado de ánimo o quizás hasta algo del carácter y la personalidad que dominaba al sujeto en aquél instante de creatividad intentando cubrir una página en blanco. ¿Cuándo fue la última vez que empuñé un lápiz o una pluma para escribir una carta de amor, o de amistad? ¿En qué momento dejé de expresar con mano temblorosa mi dolor por la pérdida de un ser querido?

...Ella reconoció su estilo y el corazón se le vino a la boca. Las palabras de amor eran más dulces y las promesas más creíbles. Aquellos rasgos de toda la vida eran los mismos, el pulso ahora tembloroso por los estragos de los años no había perdido la convicción ni la firmeza de su carácter. Esta es su letra...

Primero nos fulminó la máquina de escribir, más tarde el ordenador y como todas las adicciones, la comodidad excusada por la eficiencia de la automatización, se abrió paso y se tragó el elemento humano.

Leer entre líneas e ir descubriendo en los trazos el verdadero propósito del escritor se ha ido diluyendo y está a punto de desaparecer. Así que de cierta manera, ya se ha plastificado la emoción de leer una carta escrita a mano; hoy en día casi nadie se atreve a intentarlo porque ni siquiera importa lo gratificante que podría ser recibir una carta cuyo estilo de escritura provocara tantas emociones.

Abandoné el lápiz sobre el papel en blanco y miré por la ventana, veo un inmenso cielo preñado de mañanas. Estoy por jurar que en otros cincuenta años se nos hará difícil escribir las letras, componer las palabras y firmar nuestros nombres.

MarcoAntonio

martes, 26 de noviembre de 2013

YO LO VI TODO

Tengo un ojo de cristal que lo ve todo. Una barriga de trapo que no sufre de hambre y unas manos con sólo tres dedos.

La niña me llama Tita y se abraza fuertemente a mí hasta casi ahogarme cuando su mamá le cruza los cachetes redondos de una bofetada. Ella ya no llora, dejó de hacerlo hace mucho tiempo cuando su papá dio tal paliza a su mamá que vinieron hombres vestidos de blanco para llevársela en una cama sin patas y otros de azul que arrastraron con el papá. Las botellas de vino y los vasos quedaron esparcidos por la alfombra y yo lo vi todo a través de mi ojo de cristal.

Abuela, llama la niña cuando ésta le besa la frente y a mí la panza. Su cara sembrada de arrugas sonríe desde unos ojos parecidos al mío y sus manos nos mecen suavemente hasta que ella se duerme.

Papá no ha regresado , mamá tendida en la cama llora su ausencia y regaña a la abuela por mimar a la niña. Ella me aprieta en sus brazos y me escapo en su sueño donde corremos libres sobre un campo de grises y negros. Hoy me quema su piel y tiembla todo su cuerpo mientras la abuela duerme su sueño de viejos.

La caja de madera es pequeña y pintada de blanco, dentro dormimos la niña y yo. Extraña sonrisa lleva ella en sus labios conmigo apretada contra su pecho. Mi ojo de cristal se fija en la luz, se fija en el techo y de pronto deja de verlo todo cuando cierran la tapa de la caja pintada de blanco.

La niña me sonríe porque ya no soy de trapo con un ojo de cristal. Nos fuimos al cielo de brazos y besos y yo con mis cinco dedos ahora la puedo acariciar.

Marco Antonio

domingo, 24 de noviembre de 2013

VERDADES SIN OFENSAS

Estas cartas mías, pasaron a ser tuyas
con manchas de dolor en las denuncias.
No beses las palabras, la tinta ya está seca,
la letra no es refugio, ni la fuga secreta.

Soy yo quien antoja la marcha, no la vida
burlando la demencia a tu adicción malversa.
Limpié el baúl de todos los disfraces
del carnaval de farsas, del despertar sin fuego.

Ya no quedan noches para prender luceros
que alumbren a tu pecho o alimenten tu ego.
La jarra de lágrimas se la bebió un fantasma.
Yo no duermo en tu cama ni comparto venenos.

Marco Antonio

miércoles, 20 de noviembre de 2013

LAS COSAS COMO SON...

Por todos mis sentidos retumba el eco de los eventos que cada día se manifiestan en los medios publicitarios, en el lenguaje de la muchedumbre que se amontona en los cafetines, en las miradas de desconfianza que esquivan mis ojos y en la incertidumbre que exudan los que por mi lado se escurren dejando una estela de desolación. Debe haber una alternativa, algo que pudiesemos escuchar para alimentar nuestra esperanza.

Nadie sospecha la posibilidad de que aún estemos en proceso de evolución, de infinitesimal alteraciones biológicas, de metamorfosis. Cambios ecológicos sacuden el planeta y nuestra fe espiritual resbala sobre una superficie de dudas mientras el balance étnico del mundo civilizado se va transformando de modo irreversible.Es una propuesta de magnitudes dramáticas. Me pregunto si todo esto forma parte de nuestra genética o simplemente estamos mutando sin apenas ser consecuentes de lo que está sucediendo.

Aceptamos los actos de violencia con la naturalidad de un suceso cotidiano, el subterfugio político como parte del código legal y por costumbre,lo debatimos todo durante la cena o sobre la copa de vino que compartimos con desconocidos en la taberna de la esquina. ¿Me pregunto si en realidad nos merecemos el escenario del que formamos parte o simplemente estamos esperando a que suenen las campanas de la iglesia mientras descuelgan nuestro féretro hacia la tenebrosa oscuridad de la fosa que siempre estuvo ahí, para nosotros.

Marco Antonio

miércoles, 11 de septiembre de 2013

EL AMOR

Como el agua de un manantial, el amor alivia la sed de pertenencia pero a veces se escurre entre tus dedos y entonces perdemos la sensación de saciedad y el tibio embeleso que produce el sentido de pertenencia.

Es algo que llega en el momento preciso para inundar todos los resquicios de nuestro ser y de momento, casi de manera imprevista se dispersa diluyendo su propósito sin nunca tomar forma.

Como el agua de un manantial, el amor no viene perfumado, su fragancia es parte de lo que aportamos y cuando deja de fluir no podemos olvidarlo porque es un complemento de los recuerdos ya vividos y ahí queda, como un bálsamo que alivia a la vez que desgarra. Un maravilloso instante que se nos escurrió entre los dedos sin saber por qué, sin siquiera tener la certeza de que verdaderamente intentabamos preservarlo.

Marco Antonio.

martes, 10 de septiembre de 2013

EL TIEMPO SE DESLIZA

El tiempo se desliza sin dejar demasiados rastros. De todos los elementos, éste es uno cuya ausencia de substancia lo deja desprovisto de sensatez. Si no lo aprovechamos y nos aplicamos con nuestros cinco sentidos el cerebro se adormece y ese inexorable reloj que acompasa nuestra existencia arrasa con la vida que nos queda.

Se deja de escribir sin saber en qué momento la lucidez de los sentidos abandona sus tareas más clásicas como el respirar profundo al pasar por un jardín, perderse en la poesía o en el resplandor de un atardecer.

Dejamos de construir sueños y ya no viajamos distancias con el pensamiento,de cierta manera nos acostumbramos a vivir en un trance sin percatarnos del insondable crepúsculo que nos rodea.

La vida es más; el tiempo es nada. El propósito, el compromiso y la necesidad de dejar huellas en esta trayectoria son armas poderosas que siempre están ahí, a nuestra disposición; usémoslas.

Marco Antonio