LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

viernes, 25 de noviembre de 2011

EL MOMENTO PRECISO

Hay quienes llegaron a amar ciegamente por estar en el momento preciso en el lugar predestinado. Hay otros que nunca llegaron a tener esa suerte, pero también quisieron con el alma y el instinto que controla nuestro génesis biológico. Aún así, quedaron muchos otros a quienes la naturaleza no les concedió esa capacidad, para ellos, el proceso de coexistencia les pareció desproporcionadamente lento, árido y agobiante.

El amor no parece ser parte de una fórmula que recorre nuestro ADN, no en todos los seres humanos. Algunos tenemos la suerte de cerrar los ojos al final de nuestras vidas llevando una imperceptible sonrisa en los labios, como si en ese instante recordáramos lo dulce que fue el recorrido en compañía de la persona que se cruzó en nuestro camino en el momento preciso y en el lugar predestinado.

Ser poseedor de la capacidad para amar, tener la valentía para entregarlo todo y vivir la sorpresa de cada día con quién elegimos para toda la vida, es la esencia de este viaje. El proceso de principio a fin no es un diseño anticipado, es una caja de Pandora. A veces un cielo azul, otras un turbulento mar que amenaza tragarse tus sueños.

Quien carece de estas cualidades, por lo general es un ser oscuro, porque sin la capacidad para amar no se puede ser dulce, ni sincero ni fiel. La infelicidad fermenta en aquellos que carecen de ella, se vive en un mundo que va marchitando, en una relación anímica que no soporta las dificultades y desnaturaliza los fundamentos a los que deberían aferrarse para sobrellevarla.

Si germina el amor dentro de ti, déjalo tomar forma, permite que comience o que continúe su tarea. Hay que intentar a toda costa hacer de la vida un triunfo, hay que encontrar el momento preciso en el lugar predestinado.

Marco Antonio

viernes, 4 de noviembre de 2011

REFLEXIONES

REFLEXIONES SOBRE EL FIRMAMENTO

En esas noches cuando las estrellas se encaprichan en cubrir el firmamento las verás parpadear historias que ya dejaron de ser evidencias palpables desde hace millones de años. Entonces me pregunto si es realmente posible que  estén llegando hasta nosotros vestigios de la vida que se extinguió hace tanto tiempo.

Me dejo llevar por la imaginación cuando pregunto si habrán otras civilizaciones en el infinito de este universo que al detectar nuestro parpadeo, les consuma la curiosidad de saber, ¿que logramos durante ese tiempo? Un alguien que quizás se pregunte si la luz que vislumbra desde estas coordenadas, es en verdad el testimonio de una realidad. Seres que una vez formamos parte del universo y que nuestra presencia fue algo bueno.

Por más vueltas que le doy en mi cabeza a estas preguntas no acierto a convencerme de que el misterio de haber participado fuera del todo positivo. Es verdad que somos parte  del cosmos y no su causa y aunque nuestra sospechosa conducta me aterrorice porque damos señales de que sí, pudiésemos ser la razón que pueda provocar un desequilibrio, no pierdo la esperanza de que el daño que causemos sea insignificante.

Vivimos conscientes del total desparpajo con que utilizamos los recursos naturales, indiferentes a las necesidades de miles desafortunados, elementos de nuestra fibra genética, que mueren de hambre todos los días.¿Cómo vamos  a tener fe en las palabras si con ellas no podemos  reconciliar ni enmendar los estragos ya cometidos?

Que no nos confundan los argumentos, algunos de nuestra especie  llegaran hasta el desenlace final y verán oscurecer todas esas luces que pestañean en el infinito y la silenciosa conclusión del increíble trayecto de todas esas historias que parpadean desde aquellos mundos. Por lo tanto es natural que hasta cierto punto, me vea forzado a dudar de nuestra propia excelencia.

Quisiera convencerme que no se nos adjudicará culpa alguna por haber interrumpido el proceso de la evolución que nos dio la vida, la misma que nos hace y nos deshace, porque pienso que su veredicto final será de total inconsecuencia. Nuestra presencia en el cosmos no llegará a ser juzgada, no habrá nada ni nadie para preguntarse si fuimos buenos o malos.


Marco Antonio

domingo, 30 de octubre de 2011

REFLEXIONES PARA UN DOMINGO

        REFLEXIONES PARA UN DOMINGO DE INVIERNO


Aún nos resta por caminar la incertidumbre del trayecto bifurcado en el sendero que tomamos cuando hacemos decisiones que cambian el curso de nuestras vidas. Tenemos que llevar la determinación y la alegría atada a la esquina de un pañuelo perfumado con la esperanza de que sí, nos faltan muchos acontecimientos felices por vivir.

Vamos cambiando físicamente con cierto fatalismo, pero los sueños siguen ahí, en nuestro interior y las alteraciones han sido mínimas. Nunca nos plantearemos la posibilidad de aceptar la proposición de que nuestras almas puedan envejecer. Que en algún momento dejen de ser aquellas que aprendieron a mantener el equilibrio y la autoestima desde nuestro primer amanecer. Continuamos siendo los niños de entonces, los sabios de ahora, los protagonistas del mañana.

Viviré con mis defectos en un bolsillo y mis virtudes en el otro y no me encontrarás en ningún espacio de nuestra existencia sin que te bese mi sonrisa, sin que mis palabras te honren aunque no las entiendas o sin que se apague el día si queda tiempo para compartirlo contigo. Somos tan importantes y tan necesarios para la supervivencia colectiva como la fe que germina desde nuestro interior para escudarnos del daño que producen las dudas. ¿No te has dado cuenta cuan similar es nuestro miedo y nuestra felicidad?

Hoy me siento mucho más cerca de ti cuando pienso en el tiempo que no puedo recuperar y el que aún me queda para decirte que siempre formaré parte de este círculo de emociones.

Marco Antonio

sábado, 29 de octubre de 2011

CARTA AL OLVIDO

CARTA AL OLVIDO

No éramos amigos, caminábamos juntos por el camino de la literatura y a veces charlábamos de cosas personales, pero no éramos amigos.



 Me preguntaste un día para que viviéramos, si teníamos que morir y te contesté que no hay respuesta para ciertas preguntas.

Ver como alguien viene al mundo, como un pimpollo de una flor cualquiera, importante o simple, cultivada o nacida porque si en cualquier lugar, abriéndose a la vida, ver como una persona va adquiriendo experiencia en sus ojos, en la gravedad de sus gestos, la pesada carga de los sentimientos, de las frustraciones, el paso más lento por la prudencia que se adquiere con los años. Todo eso es un maravilloso milagro, somos una gota en el inmenso mar, que se evapora y se convierte en una gota de lluvia, pequeña, simple que ayudara a crecer a la flor.


Pero esta el amor…


Ninguna vida es completa sin esa definición, de complemento, ninguna isla formaría parte de la tierra si el mar no la uniera al universo. Todo puede ser una irrealidad, vivir, soñar, amar a otros o amarnos a nosotros mismos. Lo único certero es la muerte, el presente es el momento en que vivimos, el futuro puede o no llegar y un día no llegara. El pasado es un bagaje de memorias y apenas nos recordaran las generaciones que nos precedan.


El se basaba en la identidad que creía tener, su país de origen, sus conocimientos, su cultura, no entendía las complicaciones de los destinos. El creía, que era superior, y que por eso debería ser eterno, sin tener conciencia de las limitaciones de su propio ser, como si no hubiera nada cierto sino lo que el creía, y cualquier cosa que fuera distinta a su manera de pensar debería ser rechazada sin más.El moriría como todos, el mundo seguiría girando día y noche eternamente, muy pocos pasan a la historia, y todos seremos olvidados, transformándonos en tierra y mar. No preguntemos, vivamos.


El olvido no responde.


Solo se olvida.

                                                                            Carmen Passano

lunes, 17 de octubre de 2011

TUS SILENCIOS

                               TU SILENCIO

Cuando callas.

Transformas el tiempo en silencios de lágrimas
y alojas la tristeza como la piedra dura
que encierra las palabras en su granito gris.
Esta tregua en el barro es un fondo de mar
sin puente ni camino que conduzca a tu gracia.
Carezco de alas para emprender el vuelo
que salve las distancias en este entorno hostil,
desconozco la causa de tu muda exigencia,
no soy el arcoíris con promesas de amor.

Cuando callas.

Tu ausencia me causa un vacío de dudas.
Desconfió de tus mañas; maliciosa virtud
que me fuerza a creer que no es tu verbo ardiente
quien desarma al suicida y lo entrega al dolor.
Es el baile en tus labios el que ata los lazos,
y susurran promesas para después callar.
Allí no irá mi alma, no eres sala de juicios,
tu silencios de muertos, es un juego mortal.
Encontraré la playa donde murmuren olas
que desnuden mi alma con caricias de amor
y enterraré el silencio de tu oscura existencia
con un grito de rabia para decirte adios.

Marco Antonio

jueves, 6 de octubre de 2011

EN ESTOS TIEMPOS

                        EN ESTOS TIEMPOS

En estos tiempos agrestes no me persigue el sueño,
los días sin sus noches alimentan mi drama
y la presencia del caos claudica las defensas.
Entre sábanas tibias me das la bienvenida
y vences el crepúsculo de tus horas en vela
sosegando mi espíritu con abrazos de amor.
Es en esos momentos que despierto a la vida,
desencajo los dramas ignorando el calvario,
y como un ave exótica me remonto en vuelo
en busca del sosiego que rechaza mí alma.
Sé que tu inocencia se marchó al galope
llevándose el espejo con su luna rosada,
pero quedaste tú con la vida zurcida
a mis años de espera. Es clara la visión
de que el lazo del tiempo va estrechando las horas.
Voy contando tus besos como granos de arena
y la barca en el río aguarda su momento.
Eres tú la que encierra en un cofre secreto
las llave de este reino que el destino creó,
y entre sábanas blancas me consumo en tu fuego
ajeno a la tragedia, sin vínculos ni rumbo
ya fundido en tu fibra, no subsiste el rencor.


Marco Antonio

lunes, 3 de octubre de 2011

CARTA A LA VIDA-María Susana

En el devenir de mi vida

En el devenir de mi vida, he aprendido que la amistad es más que un beso un saludo o un palmada en la espalda, que quizás me entrego demasiado, he aprendido que el amor es hermoso aunque no sea retribuido y es por eso que quiero como quiero, que soy como soy y que amo porque me aterra ver el rostro del desamor. Ya pasé la juventud, mi madurez me indica que a las cosas hay que tomarlas con la sabiduría que la edad nos marca. Día a día aprendo, me reciclo, me renuevo. No más problemas, para qué si ya se tienen normalmente buscarnos otros, encontrar la paz de a poco sin esfuerzo, dejando que entre en mi lentamente. No es fácil dada las cosas que un ser humano debe pasar, más he decidido que viviré la vida de la mejor manera, que alejaré aquello que torne la paz en desequilibrio, que seguiré amando siempre, si no soy amada no será mío el problema será del que no ama, el tiempo pasa y quiero ver lo bueno de las cosas, lo mejor de cada uno y cuando la parte oscura que todos tenemos me incite a no querer, desecharé la incitación. Rodearme de lo que es bueno, de lo que no duele, de lo que no hiere, es mi meta mi derrotero, ya basta de nefastos pensamientos se los dejo a los agoreros de la vida. Tendré una sola, quizás, pero es la que conozco y la tierra es la que piso y mi cuerpo es el que tengo no hay otro por eso para cuidarme el cuerpo y endulzarme el alma, trataré firmemente de dar y ser feliz haciéndolo porque al final del camino la cosecha de amores será grande. A ti mujer, la que habitas en mi cuenco, elevo esta promesa, porque tú eres yo, porque yo soy carne y alma, fuego y agua aire y cielo, pasión y melancolía, porque en mi está condensado todo por eso esa es y será mi tarea hasta que el día sea noche que va hacia la luz.

María Susana.