LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

jueves, 9 de octubre de 2014

LA VIDA : PERPETUO CONFLICTO

Llegamos a una etapa en este viaje tan personal, al que sin tener que dar muchas explicaciones comenzamos una regresión inconsciente hacia las habitaciones interiores del alma. En ese momento no repican campanas, es nuestra hora de retroceder, llevamos aquí expuestos a la vanguardia del espectáculo de la vida mucho tiempo y el drama de vivir golpea con la insistencia de un pájaro que intenta arrancarnos los ojos.

Comenzamos a contemplarnos desde una distancia que siempre ha estado ahí esperando su tiempo. Nunca nos interesó considerarla porque teníamos tanta hambre de vivir y de experimentar con nuestras capacidades para conquistar, persuadir y controlar. Ahora que llevamos en la piel las marcas de todo lo que nos ha tocado en el camino, nos pesa la carga y hacemos una pauta para cuestionar el por qué y cómo se decide el hasta cuándo .

Los eventos no son tan interesantes, la ilusión parece apagarse y el cuerpo no hace reclamos sobre la carencia de energía, alacridad y lozanía que gozábamos en otros tiempos, entonces pensamos en encontrar alguna manera de compensar la metamorfosis a la que nos subyuga el paso del tiempo y nos embarga una frustración de manos y pies atados como si en realidad nos estuviésemos convirtiendo en el desecho natural del proceso final.

Pero estoy convencido que llegado este momento recurrimos a la regresión, ese camino que mencioné antes, una fuga hacia las habitaciones del interior del alma, allí donde se piensa en todo pero nunca se decide algo porque ya estamos cansados y no nos atrevemos a ilusionarnos mientras practicamos la indiferencia. Es difícil comprender y expresar en palabras esta etapa de la vida, has caminado un largo trecho y ahora estás cargado de argumentos y una madurez que era necesaria para argumentar contra tu propio ego aunque luego aceptes que el proceso de cambios nunca termina. No somos para siempre, pero sí parte de la formula que nos hace únicos en este proceso evolucionario, no sólo del planeta si no también del Universo.

Marco Antonio

viernes, 3 de octubre de 2014

PARA MI AMIGO MARCO - TEMA: LA VIDA

FANNICITA CANTARINA

Fanny, era una dulce amiga, compañera de talleres literarios y paseos por negocios de artesanias, donde encontrábamos maravillas para sus sobrinas y mi nieta, Cafes y charlas.

Sus cuentos tenían la magia de su personalidad, ternura, risas, que ponían el broche a unas lágrimas a veces, cuando alguna tristeza le ponía los ojos lejanos.

Tenia esa risa larga, contagiosa, y yo venia de muchos desencantos, nos hicimos amigas luchando con la rigidez de quien nos corregía, rabiando, muertas de risa, y a veces nostalgiando nuestras patrias.

En una de nuestras reuniones, la vi venir con un pañuelo cubriéndole la cabeza. y lo presentí, pero no le dije nada todo estaba dicho.

Ella seguía cantando con su guitarra a cuestas en las reuniones y festejos, se llamaba a si misma Fannicita cantadora, y se sentía feliz en ese mundo tan suyo, de cuentos músicas y charlas.

Un día se nos fue, como se fue el bailarín de su cuento de los zapatos amarillos, persiguiendo, los reflejos de la luna en el mar, bailando sin parar toda la noche, buscando la luna en una noche sin luna, mar adentro.

Yo no estaba en el país, me lo contaron, me invitaban a una misa por su memoria, que importa cuando y como nos apegamos, Nos juntamos para llorar imposibles, para contarnos las precisas glorias de algunas alegrías, como si el futuro, no acabara nunca, con nuestro gusto por los libros y las palabras.

Se fue como el agua que se escurre entre las manos, joven, linda, enamorada de la vida.

Fannicita, amiga, hoy te evoco, andarías por ahí alumbrando otros cielos, y por mucho tiempo no supe que hacer con tu ausencia, fui viendo y viviendo, y hoy eres el hermoso recuerdo, de un hermoso ser humano que me regalo la vida.

Carmen Passano

martes, 23 de septiembre de 2014

Está cambiando el tiempo en la esfera donde se identifican por secuencias los eventos que están por ocurrir. Ya nos acostumbramos a lo brusco e inesperado de esta metamorfosis y vivimos una existencia despreocupada aunque los polos se derritan y el verano se haga sentir en otoño.

Parte del mundo se inunda sin saber a ciencia cierta el por qué y sin poder pronosticar estos eventos con exactitud. El mundo está cambiando, así que nos cruzamos de brazos mientras la televisión nos entretiene proyectando escenas de cómo los marginados de la tierra se mueren de hambre, pierden sus viviendas, sus cosechas y sus vidas. Otra parte del mundo se agrieta por falta de agua que caiga del cielo, aquí no te ahogas, pero mueres de extrañas enfermedades con nombres como Ébola, eso es si antes el hambre no acaba contigo.

Hay que reconocer que con los cambios viene el miedo y éste se ha ido depositando en la médula de los huesos junto al sentido común en silencio, vivimos con la incertidumbre de que todos estamos invitados a bailar en esta comparsa al ritmo del desastre. Gran parte del planeta se muere del hambre, por otro lado, los países más avanzados también están pasando penurias por falta de trabajo y porque no se vislumbran expectativas de cambios. Llevamos tanto tiempo eligiendo mentirosos ineptos y sinvergüenzas para hacer de este lugar algo mejor que ya no nos quedan opciones ni a donde ir.

Sí, está cambiando el tiempo en esta esfera y todo marcha al compás del cataclismo natural y económico que al parecer se ha confabulado para comprobar si el experimento genético del que formamos parte fundamental fue una buena idea ... o no.

Marco Antonio ,

miércoles, 17 de septiembre de 2014

RAFAELA PINTO ENCONTRÓ ESTA JOYA

      “El amor”: Carta de Albert Einstein a su hija



A finales de los años 80, Lieserl, la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Einstein a la Universidad Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte.

Esta es una de ellas… a Lieserl Einstein.

“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.

Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo,tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!”.

Tu padre: Albert Einstein”.


                             

viernes, 25 de julio de 2014

¿ DÓNDE TE ENCUENTRO?







Desde nuestro corazón se desprende la sensibilidad colgada en hebras de hilos, comprometida a recibir el impacto de lo que nos prepara la vida. Cada día confrontamos una madeja de impresiones que nos alegra o nos ofende dependiendo de cuan fuertes somos o si estamos preparados para el plato que nos sirven.


Sí, somos sensibles porque la naturaleza nos proveyó con esta coraza emocional que crece con nosotros y se fortalece con las experiencias sin perder la habilidad de extender la mano o abrazar al que de nosotros necesite; no todos la llevamos. Transitamos por la vida ocupando un espacio único sin ser lo suficiente conscientes para aceptar que desperdiciamos demasiada energía en trozos de nuestra existencia que no producen, que no se archivan ni pasan a formar parte de nuestro pasado histórico.


Somos el milagro de una Naturaleza imperfecta, se olvidaron de darnos una visión clara de cuál es nuestro propósito aquí, la razón para ser merecedor de este único espacio y el instinto para elegir el camino correcto.Desde que descubrimos nuestra presencia en la evolución de la vida, estamos en conflicto con nuestros instintos y esos hilos desde donde cuelga nuestra sensibilidad se han ido convirtiendo en una madeja tan enmarañada que amar o aniquilar al prójimo es dibujar con los mismos colores de sangre y desgracias.


Hay tantas voces que presagian ese final que llevamos encerrado entre los puños que nadie las escucha, porque no creemos en ello. Algún día por falta de Fe, cometeremos una falta irreversible producto de una mala decisión y dejaremos de ser merecedores de este espacio único.


Perderemos el corazón y la sensibilidad que ahora se desprende de los hilos del alma para luchar contra la vida.


Marco Antonio

lunes, 30 de junio de 2014

HOY VOY DE SU MANO






Donde quieras que te encuentres, sabrás que te están llevando de la mano o por lo menos esa es la sensación que secretamente nos embarga a todos.  Las cosas que están sucediendo hoy, como las de ayer, de alguna manera producen la sensación de que van atadas a un hilo invisible, un cordón premeditado que tarde o temprano te conduce a un razonamiento incontrovertible ; entonces puedes entender el por qué de las cosas cuando la vida te sitúa en una encrucijada,   El instinto no suele traicionarnos, está claro que no dirigimos la orquesta pero sí somos conscientes de que nos han adjudicado, desde el principio, cierto papel de marionetas.

Todos vamos construyendo con las piezas del rompecabezas que nos asignan según las vamos eligiendo del montón. Algunos intentamos concentrarnos pero aún así, elegimos al azar en esta incierta trayectoria. Otros, al parecer,  con más visión y lucidez, pueden seleccionar una mejor estrategia dentro de sus capacidades intuitivas, lo que al parecer, pudiese proporcionarles una vida más cómoda y feliz, pero no necesariamente.

No me cabe duda que voy de su mano porque las circunstancias me dicen que  siempre ha sido así. La vida no es un paisaje de amapolas donde revoletean las mariposas para nuestro deleite personal. La vida es  más como un conjunto de diapositivas que estampan mi retina, conspirando con mi sentido del olfato, el auditivo y las papilas gustativas, una realidad hecha a la medida , una  interminables secuencia de reacciones bioquímicas que se regeneran hasta que tu tiempo se agote.  Si pensamos que al  final confrontaremos lo inimaginable, nos sentiremos como náufragos  en un inmenso y perpetuo vacío donde no formularemos concepto ni tendremos perspectiva ni consciencia de la realidad.

Es congruente aferrarse a la fe, porque así nos sentiremos parte de algo indispensable que se perpetuará en la pureza del proceso y que sí, habrá otra realidad, otra perspectiva para la cual, en estos  momentos no estamos capacitados para entender.

Marco Antonio

lunes, 23 de junio de 2014

EL DESAFÍO

En el organismo existe una coraza orgánica que recubre nuestros instintos ancestrales y no permite que estos desencadenen el caos que sin duda desfiguraría nuestra personalidad, esa de la cual nos valemos para presentarnos ante la vida todos los días.

¿Quién, en ocasiones, no se ha visto al borde del abismo cegado por la petulancia irrespetuosa de un egocéntrico ignorante que nos insulta con su verborrea o algo peor? Sabes que en el transcurso de nuestra existencia muchas veces e inconscientemente hemos llegado hasta los confines de la cordura rompiendo con todos los preceptos que nos protegen intentando desbordar esos códigos que delatan nuestro verdadero origen.

Abandonamos la prudencia y el tacto para poner a prueba los límites de esa barrera embrionaria, cuando bien sabemos que todo es parte de un proceso biológico de supervivencia y esa coraza orgánica es la barrera que nos provee de una apariencia civilizada aceptable ante la elaborada estructura de nuestra sociedad y así vamos prosperando del brazo de la vida. Aún no hemos acumulado suficiente energía negativa para atravesar lo que ha tomado a nuestra genética siglos de evolución para lograr avanzar hasta donde hemos llegado; un mundo aparentemente cuerdo y civilizado.

Nunca, pero nunca, admitiremos ante nuestros semejantes que somos conscientes del forúnculo interno que forma parte del milagro de la creación, esa bestia que desde un principio contenemos detrás de la barrera, el ente primitivo al que pudiésemos retroceder si la humanidad, tal como la conocemos dejara de existir. Si regresáramos a nuestros orígenes, como ya lo hemos decidido sin pensarlo demasiado, continuaríamos exterminando toda forma de vida a nuestro paso como lo hacemos ahora. Entonces sólo nos quedaría el instinto fundamental: El de la supervivencia. ¡Que ironía!

Marco Antonio