LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

miércoles, 6 de junio de 2012

EL MILAGRO



El deslumbrante color de la vida lo percibimos aun cuando nuestros sentidos no han desarrollado la suficiente capacidad para emprender la primera exploración del entorno que nos servirá de escenario. Causamos angustia, dolor y alegría al reclamar este espacio; también lloramos con una furia descomunal sin tener la capacidad de entender el por qué. La razón tardará algo más en madurar pero ya será un poco tarde para recordar ese principio. Nuestra preocupación primordial será entonces el hambre y toda la información que nuestros aún aturdidos sentidos nos provean. Así, a largos trazos, hurgando en el subconsciente imagino nuestro despertar a la vida.

De las hojas sueltas de nuestro almanaque se escapan con nombres y apellidos las vivencias, como si la vida fuese un estudio de arte donde se cincela la fibra de nuestro carácter quedando plasmadas en el proceso, las idiosincrasias que caracterizan la personalidad en cada individuo. Esa será la armadura que nos protegerá por el resto de nuestras vidas o el talón de Aquiles que revelará cuán frágil realmente somos. La sabiduría irá desarrollándose dentro de esa alforja donde acumulamos las vivencias. Madurará con el tiempo en su constante lucha contra la estupidez que gesta en la ignorancia y en ocasiones será el arma de preferencia para obliterar la presencia genérica de los necios, los arrogantes y la mediocridad hibrida.

Es muy difícil saber cuando llega la noche, cuando comienzan a escurrirse nuestras habilidades y en qué momento perdemos la noción de la realidad. Todo es parte del milagro que nos otorgó el espacio que ocupamos para comprometernos con la vida. También entregarlo para que sea ocupado por otra entidad es parte del proceso. No todo es en vano, a veces nuestra misión es perpetuar la especie, otras iluminar el camino con la sabiduría adquirida y más importante aún sembrar la esperanza y tener el convencimiento de que nuestra evolución como especie, es una fase necesaria para que continúe el enigmático e inexplicable proceso de existir en este universo.

Marco Antonio

sábado, 2 de junio de 2012

EL DIALOGO ... LA VIDA


Aparentemente el dialogo es un proceso colectivo de impredecibles consecuencias. Una formidable experiencia que en circunstancias apropiadas sirve para fraguar el molde que gesta las ideas.
Es imprescindible establecer un dialogo para que los carretes de la imaginación comiencen a girar a la velocidad del vértigo y se produzca la carga electrostática necesaria para darle el sabor argumentativo que todo intercambio de palabras necesita.
Las inquietudes y la individualidad con que se personifica nuestro criterio en un dialogo, delatan las coordenadas que nos sitúan en esta vida, de donde somos, de qué vivimos y hacia donde forzamos nuestros pasos; son secretos que siempre bailan en la punta de la lengua dispuesta a defender el prodigioso entorno que nos ha sido adjudicado.
La pasión y el arrojo al expresarnos reafirma la necesidad de sentirnos parte de esta misión; estamos aquí y somos ingredientes del todo.
¿Será entonces posible que haya un propósito, una urgencia de contribuir con nuestra existencia al proceso de perpetuar la vida tal como la conocemos?

Marco Antonio

viernes, 27 de abril de 2012

TU QUE PIENSAS

¿TU QUÉ PIENSAS?

Siempre has sospechado que eres el protagonista pero nunca te atreviste a cuestionar la razón del por qué. Ahora que eres mayor, aún no te has enterado. Hace algún tiempo te abandonó la inocencia para ser suplantada por la realidad que te persigue pero que nunca se vincula y aunque por dentro no dudas de que existe un propósito, un no sé qué manipulador, aún no has podido acumular el suficiente valor para confrontar la razón del por qué.

Desde que naciste llevas todas esas instrucciones subscritas al genoma mejor conocido como ADN que corre por toda tu fibra y no lo cuestionas ni te revelas, aunque intuyes que algún día el proceso se volverá contra ti y comenzará a destruir tus más nobles cualidades y el instinto de supervivencia. ¿No es este paradigma lo suficiente angustioso como para causarnos una psicosis?

Sé que alguna vez te ha pasado por la mente la posibilidad de que cuando el proceso evolucionario termine, también pudiese concluir todo lo demás. ¿Quién dice que cuando dejas de ser parte de la realidad no pasas a ser parte de la nada? Esta hipótesis se acerca peligrosamente al borde de la demencia. ¿Pero es en realidad cuestionable esta insinuación? Habrá quizás, un proceso cuya ósmosis nos mantiene en equilibrio, a veces situándonos en la dimensión de la cordura, otras en los parámetros de la demencia.

Hay que ser sumamente cauteloso cuando se deambula por estos parajes, la espiritualidad y los conceptos teológicos son totalmente incompatibles con las teorías del genoma humano y su función evolucionaria. Una persigue implacablemente el proceso detrás de los mecanismos biológicos del ser humano, la otra es una especie de fenómeno natural que no necesita ayuda. Sólo requiere un minúsculo e indefinible destello interior al que llamamos Fe. Si tu existencia gravita alrededor de ese milagro, entonces no tendrás la necesidad de preocuparte a donde vas cuando todo esto termine.

Marco Antonio

miércoles, 11 de abril de 2012

CUANDO ME LLAMEN

CUANDO ME LLAMEN


Cuando la sienta ciñendo mi cintura
sabré que es tiempo. Despediré al gato,
escribiré una carta para que no me olviden
y guardaré los recuerdos en la bolsa del viaje.


No dejaré mucho amor en la almohada.
Sin el eco de las palabras dulces
que revuelan desbordadas en las sábanas
el rastro será nulo, no creo en los fantasmas.


Si me permite llevar de tu presencia,
tengo la orla de besos que colgaste de mi vida,
el hormigueo de tus caricias en mi espalda
y saber que estás donde me lleven.


No podré ir muy lejos, si en ti vivo,
ni muy cerca para eclipsar tu mente.
Somos ya leyenda en este espacio
y en todo lo demás, seremos siempre.


Marco Antonio

viernes, 30 de marzo de 2012

NO ESTÁS SOLA

NO ESTÁS SOLA

Necesitas saber que no estás sola.
El secreto se guarda en esas teclas
para que el vínculo lo descifren nuestros ojos.
Compartimos el retorcido hilo de esta vida
teñida de alegría, soledad y miedo,
colgando a veces en precarias condiciones.
Mas otras, con el férreo puño encerrando
la ilusión vestida en el azul de un nuevo amor
y la fe tendida al pie de los puntales.
No estás sola y nunca lo estarás
porque juntos viajamos por este mundo
creado por nuestras convicciones,
armados de palabras, las nuestras,
esas que acarician cuando la piel reclama
un soplo ya cuajado que resucite el alma,
la mía o la tuya para continuar el rumbo,
para hacernos más fuerte, para que el verbo
siga su marcha. No estás sola.


Marco Antonio

jueves, 22 de marzo de 2012

SENTIDO A LA VIDA

Pensar en ti revuelve los fluidos y la sonrisa florece sin premeditación. Es que saberte parte de la vida y entre los míos me hace sentir especial. Tus palabras siempre van vestidas de domingo, que por naturaleza sospecho debe ser el color de la amistad.

El cómo y el por qué habitualmente encuentran la oportunidad para leer estos argumentos que dirigimos al tiempo y a la vida, un misterio que no logro reconciliar. Debe existir algún caleidoscopio demencial en nuestro cerebro que refleja esta tendencia a cuestionar las circunstancias.

Sobrellevamos el drama de las fatalidades, pero no las aceptamos del todo. Más de una vez, nos hemos mojado de infelicidad y en ocasiones llegamos a extremos emocionales cuando la depresión nos hace acurrucar el alma. Pero me pregunto si alguien recuerda haber perdido la personalidad o la pasión por lo que nos identifica como parte de este laberinto. He aquí nuestro antídoto contra todas las situaciones negativas, sean estas tragedias o calamidades productos fortuitos de nuestra inexperiencia.

Sin dudas somos una fortaleza inexpugnable si así lo queremos considerar. Si reflexionas, a todas las horas del reloj nos enfrentamos cara a cara con un entorno, a veces dulce, a veces hostil; pero nunca nos han faltado las palabras para expresar nuestras inquietudes.


Marco Antonio

jueves, 1 de marzo de 2012

CAMINO EN EL SILENCIO

CAMINO EN EL SILENCIO


Puedo caminar en el silencio sin interrumpir este dialogo que llevo con la vida. Es verdad que no siempre encuentro el momento adecuado ni la claridad necesaria para que mis argumentos se manifiesten con solidez, pero la vida de antemano me da todas las respuestas y no es un secreto que caminar mis silencios es una manera aceptable para aliviar las frustraciones. Intento cuestionar todo lo que no encaja y adjudicarme como mías las victorias de aquellas situaciones que se resuelven.

Alguna vez quién no se ha preguntado: ¿por qué me escogieron a mí? Hay otros que van por la vida pero al parecer no la sufren, no en la misma magnitud con que la gran parte de la humanidad va marcando su paso. Me respondo a mí mismo que este es un mundo de supervivientes y que la propia naturaleza del ser humano pacta las diferencias. Algunos pocos lo llevan en la genética, para otros es pura determinación, el resto de nosotros carecemos de los ingredientes necesarios para sobrellevar las tormentas con la fortaleza de aquellos destinados a triunfar y terminamos preguntándonos: ¿por qué nosotros?

Si en verdad esas diferencias existen, entonces: ¿Cuál es la necesidad de aquellos que carecen de la materia prima para sobrevivir con dignidad, tener que hacerlo en tan desproporcionadas magnitudes para luego convertirse en plagas de hambre y vicisitudes?

Termino sacudiendo mi cabeza para despejar el silencio y las visiones. Respiro profundamente intentando atrapar en mi interior algún vestigio cósmico de aquellos que respiran el mismo oxígeno pero que nunca necesitan hacerse las preguntas que yo me hago. Continúo mi trayectoria con la esperanza de que mientras haya vida, la idea de satisfacer el ego y sus idiosincrasias es la energía que alimenta mi obstinación.


Marco Antonio