LO QUE SIEMPRE HEMOS QUERIDO DECIR, PERO HASTA AHORA NUNCA NOS ATREVIMOS

sábado, 30 de julio de 2011

CARTA A LA VIDA XXIV María Susana



Pasan los días y las noches largas. Pasan momentos que nunca mueren, más no te tengo.
Pasan silencios, uno a uno y se pierden como pájaros en el cielo. Que poco está quedando de un tiempo hermoso, de un cálido y simple sentimiento, de un sincero deseo de dar lo mejor a quien se quiere. Todo ha cambiado, quizás yo lo he asumido, porque me doy cuenta de que nada puede hacerse ya, solo recordar, esperar quizás. ¿Quizás qué?, me pregunto, quizás nada, solo recuerdo la ilusión, alas sin tiempo para llegar hasta el rincón más duro de un corazón dolido.
Mis golondrinas viajarán y quizás, solo quizás, encuentren que tú sales a recibirlas...

María Susana

viernes, 29 de julio de 2011

SÍ QUE PODEMOS



Una manera de ignorar la infelicidad es compartiendo tus desasosiegos con aquellos que te quieren. Cuando intercambiamos impresiones se alivia la tensión de sentirse aplastado por el peso de las preocupaciones que siempre amenazan nuestra estabilidad. Saber que otros en la distancia luchan con el mismo ahínco en situaciones semejante a las nuestras nos anima y entusiasma a cambiar de rumbo. Hasta podemos llegar a crecer alas para volar sobre la turbulencia de la crisis. Nos hacemos más fuertes, más seguros de nuestra capacidad para sobrevivirlo todo y comenzamos a tomar decisiones difíciles. Decisiones para las que no estábamos preparados antes de comenzar a compartir retazos de la vida que nos toca. Continuaremos el camino a donde nos escolte el destino llevando nuestras cicatrices y nuestros logros con orgullo. No podemos dejar de amar, simplemente porque no permitiremos que nada ni nadie llegue tan profundo como para distorsionar nuestra capacidad para dar y recibir sin perder la fe.
Estamos juntos, y eso, ya lo hemos descubierto. Sí que podemos.

jueves, 28 de julio de 2011


De la vida y de esta mujer siempre se aprende algo...
De su poemario a medias medianoche. Ediciones de las tres lagunas.
E-mail ediciones@delastreslagunas.com.ar





INSOMNE

hay estaciones
donde me llueven versos-alfileres
sobre la tersa piel de un equipaje
que estreno cada vez
como se estrena
una sonrisa de apariencia vana

hay subterráneos
en la ciudad que llevo entre mis libros
esos que tienen cuero de homicidas
dolientes vengadores
de cuanto nunca dije y sin embargo
grita en la letra su furor de tigre

hay siempre un barro insomne que anda suelto
tirando de mi lengua
negándose a la tinta que me escribe




Rafaela Pinto




miércoles, 27 de julio de 2011

TU ÚLTIMA HORA





TU ÚLTIMA HORA

Aún quedan por decir, a falta de tiempo,
palabras que el silencio pronunció sin mis labios.
Ahora es el momento, no pudo ser entonces,
faltaba un corazón para morir de amor.

Tardé la eternidad en subir los peldaños
a ésta certidumbre de sórdidos suspiros,
y en tus ojos velados vi la ausencia bordada
en los puños de seda de tu límpida bata.

Pero ya ves que no fue valentía
recorrer el camino y confesar secretos,
porque este amor distante y el recuerdo de un beso
se quedaron sin tiempo en tu lecho sombrío.

Y a la última hora me robé de tu boca
el profundo suspiro que buscaba su cielo.
Creyendo en la ilusión de que lo eras todo,
me crecieron las alas para volar contigo.


Marco Antonio

sábado, 23 de julio de 2011

CARTA A LA VIDA XXI Natalia



Cuando el cielo se vuelve gris, y una espesa niebla cubre mis sentidos borrando todo rastro de sonrisas, desearía poder regresar a esos momentos felices de la infancia, en los que los insultos, empujones y desdenes, no llegaban a calar en mí, porque mi mamá, o “la seño”, desplegaba un enorme paraguas rojo que impedía que las gotas de la realidad me mojaran, provocando que enfermara. Regresar a esos besos y abrazos que calentaban mis manos frías cuando me sentía rechazada en los juegos del patio, debido a mi torpeza, o cuando me convertía en el patito feo, de cumpleaños y aniversarios.


En esos días en los que mi mejor amigo es el embozo de la sábana, y abrir los ojos a un nuevo amanecer, resulta la más dolorosa de las torturas, desearía poder girar las agujas del reloj en sentido inverso, y retornar a esos instantes de ingenuidad y ternura en los que lograba sumergirme en un mundo mágico de princesas de chocolate, ciempiés futbolistas y gominolas traviesas que juegan a detectives, y suspiran por su dulce amor.

Y poder construir ese paraguas rojo, para girarlo… girarlo… y girarlo, cual rueda mágica del tiempo, que me concediese el deseo de trasladarme a esos días felices de mi infancia; y allí, convertida en baldosa amarilla, recorrer, únicamente, el camino del arco iris.


Natalia

miércoles, 20 de julio de 2011

MI AMIGA



Mi amiga la de los ojos verdes y la melena color de sol, sonreía cuando nos cruzamos en la calle como anunciando la llegada de la primavera. Mi amiga va vestida de tristeza y su delicada figura transmite el peso de una angustia desconocida para mí, pero que me hace sentir como un cojín donde clavar alfileres.
Mi amiga es una mujer inteligente que escribe poesías y sueña con descubrir el lugar donde se esconde la felicidad. En el breve momento del saludo, intercambiamos lo que todos nos decimos en el celaje de un instante de palabras. Antes de despedirnos nos deseamos lo mejor y continuamos nuestros caminos, yo un poco más preocupado, ella con la certeza de no haber revelado nada de su drama personal.
Días después mi ordenador me transmitió las palabras que en aquél momento no se atrevieron a escapar de su alma. La tormenta que rugía dentro de su corazón se desprendió para ventear la angustia y lo injusta que era la vida. ¿Pero quién entre nosotros no lleva el drama y la burla que nos provoca este proceso de existir sin saber el por qué? Todos deambulamos sin un mapa, sin una gráfica, sin un meridiano que nos oriente en el transcurso de nuestro tiempo y a trompicones nos hacemos héroes y otras veces, víctimas.
Mi amiga tiene madera de superviviente y su visión de este mundo es amplia. Yo apuesto por ella. En esta ocasión, la paradoja se resolverá y tendremos un final feliz.

Marco Antonio

domingo, 17 de julio de 2011

SABOR A VIDA


Tengo sabor a vida en la boca. Como si me hubiese almorzado la alegría de sentir que en este espacio que compartimos hay quienes al pensar en lo que hago, sonríen. Respiro profundo y me siento especial, porque intuyo que en un día como hoy no habrá bifurcaciones en el camino. Me dejo llevar por el entusiasmo y escribo este párrafo para recordarle a todos los que visitan nuestro lugar de sueños lo siguiente: ¡Cuanta falta hacen y qué fácil es quererlos! Hoy es domingo y oigo un canto de esperanza que proviene de las campanas de una iglesia en la distancia.
Al parecer nos ha tocado vivir un momento muy particular en la trayectoria de nuestro tiempo en el planeta. Las noticias pudiesen ser mejores pero me conformo con saber que hay manos que estrechar en las distancias y que existe un cofre secreto de sabiduría donde guardamos las palabras que alivian.

Marco Antonio